La institución de heredero

El testamento será válido aunque no contenga institución de heredero, o ésta no comprenda la totalidad de los bienes, y aunque el nombrado no acepte la herencia o sea incapaz de heredar. En estos casos se cumplirán las disposiciones testamentarias hechas con arreglo a las leyes, y el remanente de los bienes pasará a los herederos legítimos.

El heredero se subroga en el patrimonio del causante, tanto en el activo como en el pasivo, siendo necesario que sea cierta la designación. No cabe que se instituya heredera a una persona incierta que no se pueda identificar. Cuando se dispone a favor de los parientes o herederos, sin mayor determinación, se entiende que se refiere a los herederos legales.

La institución de heredero o legatario puede estar sometida a condición, término o modo. Las condiciones pueden ser de dos tipos: suspensivas y resolutorias. Las condiciones imposibles o contrarias a las leyes se entenderán por no puestas. En el Código de Derecho Foral Aragonés se permiten todas las condiciones, siempre que no vayan en contra de la ley o las buenas costumbres.

Incluso la disposición hecha bajo condición de que el heredero o legatario haga en su testamento alguna disposición en favor del testador o de otra persona, que en el Código Civil se prohíbe expresamente.

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